jueves, 26 de marzo de 2015

El principio - Removiendo los recuerdos

Mi primer intento de suicidio




Aproximadamente hace más de tres años por primera ocasión, intente suicidarme. En aquel entonces yo no conocía mucho sobre este tema, había muchas cosas que desconocía y no conocía personas que estuviesen pasando lo mismo que yo.
En aquel entonces yo me sentía muy sola e incomprendida y que mi vida no valía nada.
Todos los días eran de tristeza, lo único que hacía era cortarme y llorar, día, noche, en cualquier momento, en cualquier lugar. Me sentía muy sola porque no tenía nadie a quien contarle lo que me pasaba, si lo hacía de igual manera nadie me iba a entender, simplemente estaba sola conmigo misma.
Todos a mí alrededor me veían raro, supongo que notaban la profunda tristeza en mi mirada, aparte de mi pésimo carácter y sin que falte mencionar que me la pasaba apartada de los demás.
No sabía cómo escapar de aquello que me estaba asfixiando, estudiaba en un lugar que no me gustaba, tan superficial y quizás algo frio, por lo menos así lo veía yo; nada comparado a lo que ya me había acostumbrado. Mis amigas ya no estaban, no como antes y comprendía el porqué, aunque me doliera, aparte mis buenas notas tampoco ya estaban. Simplemente me sentía mal, muy mal.
Recuerdo que cada noche me dormía con la esperanza de no despertar, si despertaba me sentía triste. También recuerdo como en ocasiones me veía al espejo y comenzaba a llorar, me preguntaba por qué no era bonita y cosas referente a ello, entonces después me cortaba, hasta convertirse en cortada sobre cortada, hasta que comencé a quemarme en las heridas, ¿pueden imaginar el dolor que se sentía? Bueno, yo no sentía nada.
La tristeza me había atrapado por completo, estaba en depresión y no sabía qué hacer. Sentía que yo no valía nada, que solo era un objeto insignificante, en pocas palabras, un peor es nada.
Simplemente paso que me encontré en medio de la nada, desesperada, entonces opte por el suicidio. Siendo sincera no tenía la menor idea de cómo llevarlo a cabo.
Comencé a mandarle mensajes a mis amigas diciendo que las quería, entre otras cosas, lo hacía ver todo tan natural que parecía que no ocurría nada y ellas me respondían de la misma manera. Pasaron los días y una noche simplemente me tome unas pastillas, comencé a sentirme mal, entonces me acosté para dormir, con la esperanza de no despertar.
Obviamente si sigo por acá es porque no morí. Desperté sintiéndome muy mal y esas pastillas me hicieron un pésimo efecto.
Desde aquel primer intento de suicidio, que por cierto no fue el único, mi vida en aquel entonces fue cambiando y no justamente para bien, todo iba empeorando, inclusive mi salud.
Algunas personas lo llegaron a saber, pero no todos. De igual forma, no todos lo hubiesen entendido.

La primera ocasión que intente suicidarme no busque métodos para hacerlo, no lo pensé dos veces, simplemente estaba decidida y lo hice. Tampoco me pasaba buscando personas que entendieran lo que sentía, en ningún momento busque ayuda y aun no conocía la película de suicide room, por la cual llegue hacer este blog, por lo tanto nadie puede decir que intente suicidarme influenciada por la película o porque alguien más me hubiese dicho. Mi “gran” decisión ya estaba tomada y no sentí miedo, me sentía muy mal que no me detendría a pensarlo detalladamente, solo lo haría y ya, claro a diferencia de muchos que buscan ayuda, que buscan métodos o que buscaron que alguien los entendiera.
Mi historia prácticamente siempre ha sido muy distinta, supongo que quizás lo seguirá siendo, hasta su fin.


jueves, 19 de marzo de 2015

Indagando un poco



Últimamente estos días he pensado en algo…

Me iré, no estaré mas aquí, no piensen algo que no es, no me refiero a que me iré del blog, no. Simplemente lo pondré de esta manera, me iré. Por ahora no tengo nada más que hacer aquí, pienso que quizás soy un estorbo para ciertas personas, no quiero seguir siéndolo.
Algunos quizás se pregunten que habrá pasado conmigo, quizá ni siquiera se tomen la molestia de buscarme, otros quizá no noten mi ausencia, y otros… bueno que más da.
Después de lo que estoy pensando no sé qué vaya a pasar, ya no estaré para saberlo. No es que me vaya a suicidar, ups!! Lo dije… ¿Sí o no?
Claro, lo he pensado bien, ¿o no? No importa de igual manera cuando tengo una idea, sea mala o buena, la llevo a cabo y punto. Como lo he pensado, entonces me iré, no, no del país, mucho menos de la ciudad.
Bueno esto quizás no diga mucho, pero por lo menos aquí se quedara, solo este “lugar” sabrá sobre esto y solo yo sabré a lo que me refiero.
Pasando los días. Cuento los días. Espero y veré que sucede en el transcurrir, de eso dependerá si me llego a ir, lo reitero, no es del blog, ni de la ciudad, mucho menos del país.
Es un poco extraño, esto parece un juego de palabras.
Realmente me duele un poco lo que me ha llevado a tomar esta decisión, puesto que detrás de todo hay cosas hirientes que no me atrevo a decir. Desde un tiempo en adelante he notado que no es bueno guardarse las cosas, lo sé muy bien, también el porqué, aun así, no lo diré.
Tengo una duda, si ellos supiesen lo que me hiere, tú también (quizá no) ¿Qué me dirían? Dudo que logren entenderme y no tengo la más mínima intención de que así sea, solo que, es hiriente.
Sin más que decir, sin más que expresar, lo pensé y creo que ellos deben descansar un poco de mí, por lo tanto me iré.

Hola!

[…]

Lo siento!

sábado, 14 de marzo de 2015

Indignación



Hola a todos, hoy me saldré un poco fuera de lugar y quiero hacer mención sobre alguien que me ha hecho más que enojar.
Buscando ciertas cosas me encontré con una persona que supongo se está haciendo pasar por mí y lo peor de todo es que está robando mis entradas (escritos), si solo fuesen las imágenes no habría problema, pero está robando cosas de mi auditoria (mis escritos) y ni siquiera aclara que no le pertenecen.
Ha hecho un blog el cual está haciendo pasar todo lo que escribo como si fuese de su auditoria, lo cual obviamente no es así, puesto que yo ya tengo años en esto.
Estoy demasiado molesta, y digo molesta para no usar una palabra más despectiva.
Me pueden robar todo lo que quieran, podrán tratar de igualarme, pero nunca, nunca, podrán ser como yo, ni robar mi autenticidad, mucho menos mis ideas y tristezas.
Comprendo que los cerebros de ciertas personas no sirvan para nada más que para bazofia, que quizás tengan que robar contenido de otros blogs personales para que alguien les llegue hacer caso. También comprendo que les guste fastidiarme, puesto que no es la primera ocasión que alguien me jode, hace tiempo en el chat que llegue a tener no falto la estúpida sin identidad que se hizo pasar por mí.
Queridos lectores no amigables, lamento informarles que yo me percato de todo, ni lo más mínimo se me escapa, se perfectamente cuando usan mis imágenes, partes de algunos escritos míos, todo, inclusive se quienes tienen las mismas personas que yo en sus círculos. Por si fuera poco, esta cierta personita todavía tuvo el cinismo de agregarme a sus círculos, claro como si nada hubiese pasado.
Esta semana fue bastante pesada, difícil, etc., para mí y el día de hoy me concibo con esto, de la mejor manera les pido que no me quieran joder.
Ahora bien, independientemente de que a esta persona que en su blog publico escritos de mi auditoria; si le hackearon su cuenta o no, ese no es asunto mío, el problema es que se metieron conmigo, sea quien haya sido, se metió conmigo, cosa que no pienso tolerar.
En pocas palabras, yo entiendo que hay personas a las cuales les “súper encanta” lo que escribo y por eso hacen este tipo de cosas bastante incomodas, por favor controlen su inquietud, sé que me aman, por ello hacen esto y  me perjudican.
Se les agradece a ciertas personas que no sean tan patéticos(as), por su atención, gracias.


Su perfil de google:




Esta es una imagen de ese blog:

viernes, 13 de marzo de 2015

Buscando un final



Escribí muchas cosas en un tiempo de gran soledad, en el cual creí que nunca nada iba a cambiar. Hubo muchas lágrimas, varias veces me cuestione a mí misma sobre que estaba pagando, mi única respuesta era que mi único pecado era haber nacido.
Desde niña tuve que soportar cosas bastante imperdonables, claro en aquel entonces no tenía la conciencia de que aquello me estaba haciendo daño.
Tantos años pasaron, en ellos tantas situaciones, desde lo malo hasta lo bueno.

Después de todo el daño que me habían hecho, llego un momento en que toque fondo y fue lo más doloroso, antes de eso cada día lo único que deseaba era morir, pero en aquel entonces no, prácticamente ya estaba muerta, sin vida, sin alma, sin sueños, sin nada. Lo perdí todo, mis estudios, el novio que tenía, todo, inclusive a mí misma, así fue como toque fondo.
Llegue a morir y también a renacer, aunque no literalmente.

El año pasado fue tan lleno de tantos sentimientos encontrados, cosas buenas, malas, nuevas experiencias.
Hoy tengo tantas ganas de llorar, esta semana ha sido un poco difícil para mí y me pregunto ¿Que pasara si nuevamente toco fondo? No quiero otra vez, aunque en aquella primera ocasión, después de aquel tormento, todo comenzó a ir mucho mejor.

Este año lo comencé siendo una persona distinta, claro, como lo hago cada año y preservando mi esencia.
Me sentía tan bien, aun cuando estaba enferma y tenía motivos para llorar, inclusive hoy en la mañana estaba tan bien, después de estos días pasados que fueron difíciles.

En estos momentos simplemente quiero expresar mi más profundo sentir.
Me siento como si fuese la peor persona del mundo, como si nada de lo que hago fuese suficiente, como si nada valiera la pena, me siento sin valor, sin importancia y tengo palabras que retumban en mi mente y son tan hirientes.
¿Qué he hecho mal? ¿Por qué mi condena es tan grande?
Enserio me siento como la peor persona de este mundo, como si hubiera hecho la peor cosa de todas. Siento como si tuviera los días contados, como si estuviese en un callejón sin salida.
¿Así quiero ayudar a los demás? ¿Así quiero ser el ejemplo para alguien más? ¿Qué clase de ejemplo puedo ser? Ninguno.
Necesito un rayo de luz, por más pequeñito que sea, que atraviese esta nube de oscuridad que está pasando sobre mí en estos momentos.

Me han hecho sentir la peor persona de todas, lo peor de todo es que lo estoy creyendo.
No quiero tocar fondo nuevamente, es lo más doloroso que se pueda experimentar, es como si literalmente te arrancaran el alma.
No sé qué más me pueda suceder, lo único que falta es que me caigan las siete plagas de Egipto, y no exagero.

Hoy aquellos que me odien se pueden burlar de mí, estoy a vuestra disposición, estoy por los suelos, pueden pasar por encima de mí.
Estoy herida, lastimada y quizá un poco desesperada.
Seguiré, me mantendré firme, no me dejare vencer tan fácil. Aun así, no sé cuánto más podré resistir.
Prácticamente me siento como una mujer bastante desdichada, oprimida, con los sentimientos a flor de piel y el autoestima un poco por debajo.